Entreno mucho y no adelgazo… ¿Qué me pasa?

No te pasa nada. Bueno, si. Haces un motón de deporte. Sales a correr tres veces por semana, un día sales en bici y otro vas a la piscina. Aún así, no bajas de peso. Bajas un poco, pero lo recuperas rápidamente. El problema es que tu cuerpo sabe ya de memoria lo que se le viene encima en cada entrenamiento y “esa memoria” hace que se reserve lo que ingieres, que seguramente es menos de lo que deberías ingerir con todo el gasto calórico que tienes.

Unas sencillas mancuernas pueden ser la clave

Unas sencillas mancuernas pueden ser la clave

Básicamente esto tiene una forma fácil de solucionarse. Y es simplemente introducir ejercicios de fuerza en tu rutina semanal. Algo tan sencillo como eso, puede hacer que cambie tu cuerpo. Al realizar los ejercicios de fuerza ganarás masa muscular, por lo que tu gasto calórico basal será mayor y tu cuerpo, por el simple hecho de “mantenerse vivo” consumirá más calorías.

Mete en tu rutina de entreno un par de horas de gimnasio a la semana o, si no es posible, unos cuantos ejercicios de fuerza aunque sean acompañados de un par de mancuernas en casa. Combinando esos ejercicios de fuerza con los que ya haces aeróbicos notarás la diferencia. Para rizar el rizo, acompaña todo esto de unos batidos de proteínas y controla la ingesta de grasas. Aunque esto mejor te lo explicamos en persona si te pasas por SALUD Y FORMA.

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